Miguel Álvarez continúa al frente de este negocio familiar, que en breve cumplirá 40 años y que goza de una excelente salud.
La Fé ha sido una escuela para muchos reposteros que pasaron por alguno de los obradores de la familia, actualmente representada por tres confiterías que no mantienen vinculación alguna, pero que demuestran el potencial d elos Álvarez, auténticos “figuras” de la repostería.
Los Hermanos Álvarez Baños pasarán a la historia por haber creado el postre gijonés, una base de bizcocho con praliné de almendra que ponía en los años de 1980 el broche final en buena parte de los restaurantes de la ciudad. No dejen de probar su hojaldre y su bollería.



